1. Cómo definir el bienestar animal
El bienestar de un animal se define como "el estado mental y físico positivo vinculado a la satisfacción de sus necesidades fisiológicas y de comportamiento, así como de sus expectativas. Este estado varía en función de la percepción de la situación por parte del animal" (Anses, 2018). Se trata de un concepto multifactorial que tiene en cuenta el buen estado de salud, la ausencia de estrés o incluso el confort, al tiempo que se centra en lo que siente el animal. Más concretamente, las percepciones subjetivas desagradables o agradables dan lugar a la expresión de emociones negativas o positivas.
En la práctica, evaluar el bienestar de los animales sobre el terreno implica evaluar 5 libertades:
2. Estas cinco libertades no pueden compensarse entre sí
Esto significa, por ejemplo, que una herida no puede compensarse con un suministro de agua, ni la falta de comida con una cama cómoda. La comunidad científica se plantea añadir un sexto principio (o sexta libertad), que sería la posibilidad de que los animales expresen emociones positivas (por ejemplo, tomar el sol en las gallinas).
Para evaluar el bienestar de los animales se utilizan diversos indicadores (comportamentales, fisiológicos, sanitarios y zootécnicos). Los indicadores comportamentales, que pueden ser evaluados por etólogos, son los más sensibles, es decir, su detección precoz permite detectar un estado de malestar y anticipar posteriormente posibles repercusiones en otros indicadores, como los zootécnicos.

Atención: el bienestar animal se refiere al estado en que se encuentra el animal. Es, por tanto, una percepción subjetiva de factores externos.
Sin embargo, la interpretación de los datos recogidos es objetiva, ya que se basa en mediciones y protocolos validados científicamente.
Un artículo de la revista Campagne & Environnement analiza la cuestión de la evaluación objetiva del bienestar animal.
| He aquí algunos ejemplos prácticos de bienestar animal: En las explotaciones ganaderas, se establecen protocolos para medir el bienestar de los animales en toda la explotación. Se realizan mediciones en los animales (presencia de lesiones, puntuación de la condición corporal, comportamientos de confort, etc.) y en el entorno(m2 por animal, acceso a un corral exterior, etc.). Los animales mantenidos en zoológicos sufren muy a menudo por no poder expresar sus comportamientos naturales. Un león expresará su infelicidad con movimientos estereotipados, como caminar a lo largo de la valla, siempre exactamente por el mismo sitio. Preocuparse de que su gato coma bien y no esté herido significa pensar en su bienestar y, por tanto, tratarlo bien. Para un bienestar óptimo, su gato necesita vivir en un entorno confortable y expresar sus comportamientos naturales, como la caza. |
"Nuestra relación con los animales de granja está muy cuestionada en nuestra sociedad: entre la cobertura mediática de unas condiciones de vida, transporte y sacrificio a menudo intolerables y los nuevos conocimientos científicos que nos hacen tomar conciencia de las múltiples capacidades intelectuales y emocionales de los animales. Se expresan muchas opiniones, no todas bien fundadas, y muy a menudo se expone el punto de vista de los abolicionistas, que militan por el fin de toda explotación animal. Sin embargo, no es la única respuesta que puede darse a los excesos de la ganadería industrial: la defensa de los animales, apoyada por asociaciones bienestaristas, ocupa el lugar que le corresponde.
Este párrafo introduce un artículo titulado "Bienestar animal: otra forma de ver nuestra relación con los animales de granja".
3. Diferenciar entre bienestar, benevolencia y buen trato
- Bientraitance: "el deseo de satisfacer las necesidades fisiológicas y de comportamiento propias de cada especie y de cada uno de sus medios de vida, con el fin de alcanzar en el animal un estado que se imagina comparable al estado de bienestar del ser humano". Se trata, pues, de una obligación de medios. Es necesaria pero no garantiza el bienestar, que depende de la percepción del animal y es, por tanto, una obligación de resultado.
- Benevolencia: "intenciones y discursos destinados a significar simpatía, incluso empatía, hacia los animales, respeto, deseo de tener en cuenta sus necesidades o intereses, sin prejuzgar los efectos que estos discursos e intenciones puedan tener sobre los animales". Por tanto, la benevolencia es necesaria para el buen trato, pero no lo garantiza.



